domingo, 5 de octubre de 2014

Amor circular

Había tanta gente en el recinto que al terminar el acto decidió esperar fuera, la vio salir charlando muy animada con un compañero, gesticulaba con los brazos dando explicaciones, cuando se giró para dirigirse a ella se quedó paralizado al ver como lo atraía hacia si pasando el brazo alrededor de su cuello y besándolo, volvió a girar sobre sus pasos y se marchó bajo la llovizna de un día especialmente triste y una noche desapacible. Se sentía molesto consigo mismo, habían sido meses de distancia medida para el olvido y en un momento todo se había venido abajo, aunque le doliera reconocerlo se había sentido celoso y pensó que hay historias que nunca se acaban y si se hubiera acercado a él se habría metido en su cama aun sabiendo que sería un amor de tiempo limitado, un amor de pasado, un amor recalentado, la voz de sus pensamientos lo asaltó en su locura, no le puedes dar más horas a tu vida pero si más vida a tus horas le dijo, se quedó en silencio meditando la cordura y decidió que debía cambiar su corazón de lugar y ahora en vez de sentir lo ha puesto a pensar para evitar que se agriete más…

Veda Lontana


viernes, 3 de octubre de 2014

El otoño, el payaso, la furtiva lágrima y el papel mojado



El otoño se hacía sentir en las hojas de los árboles, en el frescor del aire, en la luz que acortaba los días, era el preludio tibio del anuncio del invierno. La brisa mecía suavemente el balancín del jardín donde ella ojeaba las fotos de su viejo álbum. Lo cerró sobre su pecho dejando escapar un suspiro, la melancolía se le metió dentro y no hizo nada por atrapar su mente que viajaba por el recuerdo de otros lugares, de otros tiempos. Esa brisa comenzó lentamente a ser viento que elevaba en remolinos las hojas caídas; las nubes, tiñéndose de negro, se iban agrupando en el cielo para impedir el paso del sol, sintió frío y se apresuró a entrar en casa, se dirigió a la cocina para tomar ese té con menta que tomaba todas las tardes y que, sin duda, reconfortaría el interior de su cuerpo, encendió la radio y se sentó en la silla roja de la cocina, la voz imponente de Pavarotti invadió el silencio, Ridi, Pagliaccio, sul tuo amore infranto! Ridi del duol, che t'avvelena il cor!..., subió el volumen de la radio, Ridi Pagliaccio era una de sus óperas favoritas, absorta en el amor despedazado del Payaso que debe reír de su propio dolor, pegó un grito al verse sorprendida por un gran estruendo, sonó como si la tierra se partiera en dos, la radio quedó en silencio, solo se escuchaba el viento que silbaba al colarse por las rendijas de las contraventanas, fue cerrando las ventanas interiores, el agua azotaba con fuerza, escuchó un portazo, la puerta del dormitorio se había cerrado de golpe, la ventana estaba abierta y se apresuró a cerrarla, de pie ante ella se quedó paralizada, el espectáculo era desolador, decenas de fotografías volaban por el aire, sintió una punzada de dolor en el pecho, corrió hacia al jardín intentando atraparlas, fue de un lado a otro bajo una lluvia insolente, ajena a sus lágrimas que se confundían con el agua, consiguió reunir un gran número de ellas, estaban sucias algunas, otras casi irreconocibles, puso una zafa con agua y las fue lavando una a una con mucho cuidado, improvisó un tenderete con hilo de bramante y las colgó para que secaran, cuando hubo terminado se quedó contemplando todos esos pedazos de papel que reflejaban de forma muda retazos de su vida, la radio recobró la vida, reconoció la voz de Roberto Alagna interpretando Una furtiva lágrima, por un momento pensó que la radio la espiaba, esbozó una triste sonrisa de payaso y se le escapó una furtiva lágrima al ver que todo lo vivido se había convertido en papel mojado…

Veda Lontana

martes, 30 de septiembre de 2014

Hay días que se tuercen antes de amanecer



Hay días que se tuercen antes de amanecer traicionándonos mientras dormimos a sabiendas de que estamos indefensos de que somos vulnerables inmersos en los sueños; en el silencio  amparado por la oscuridad el timbre del teléfono suena incesantemente, su sonido insolente penetra en las fantasías de tu inconsciente, algo no encaja en tu historia ¿de donde viene ese sonido? el inconsciente se alerta y comienza a tomar conciencia, el sonido sigue bramando, tus sueños se han roto, en tu confusión te alarmas, saltas de la cama como un sonámbulo en dirección a ese sonido agudo que hiere tus oídos, temes que el nuevo día estalle en mil pedazos antes de ver la luz, tus pensamientos son más veloces que tus pasos, cuando llegas al teléfono has imaginado mil historias terribles, lo alcanzas, respiras hondo y te encoges como si fueras a recibir un golpe doloroso, consigues  decir 'dígame' con voz quebrada, al otro lado, el interlocutor ha percibido tu angustia y se apresura a decir, señora no se preocupe quería avisarla de que no se detecta la señal de su alarma, todavía eres incapaz de reaccionar, señora, señora está ahí, señora, puede decirme la palabra clave, señora…

Veda Lontana

lunes, 29 de septiembre de 2014

Me gusta cuando...



Me gusta cuando al llegar la noche charlamos en la cama de todo lo que ha pasado en el día, cuando para hacerme callar pones tu boca sobre mi boca y así nos vamos enredando con bocas, piernas y brazos hasta agotarnos con el silencio; me gusta cuando al despertar te encuentro a mi lado y tu pierna me atrapa como si temieras que mientras duermes escapara; me gusta cuando velando tu sueño, observo el tic nervioso de tu pierna que cada seis segundos la hace saltar; me gusta cuando te veo soñar con otros mundos y tus labios se fruncen o cuando hablas en sueños, es entonces cuando me gusta acercarme a ti despacio y susurrar en tu oído que vuelvas conmigo y te voy besando despacio hasta que tus ojos me miran sin verme porque eres ajeno a lo que habita en mis pensamientos, es tanto el tiempo que llevo soñándote que mi vida la comparto contigo aunque tú no lo sepas…

Veda Lontana